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Quentin Tarantino: ranking de todas sus películas, de peor a mejor

Pocos directores generan tanto debate como Quentin Tarantino. Diálogos interminables, violencia estilizada, bandas sonoras imposibles y una devoción absoluta por el cine de género: su sello es inconfundible. Por eso, hacer un ranking de películas de Quentin Tarantino es un ejercicio tan divertido como arriesgado, porque casi cualquier orden provoca discusiones entre cinéfilos.

Tarantino ha repetido que solo dirigirá diez películas, así que su filmografía es relativamente corta y se puede ordenar con perspectiva. A continuación repasamos sus diez largometrajes, de la menos brillante a la más imprescindible. Es una clasificación subjetiva, pero argumentada.

Cómo hemos hecho este ranking de las películas de Tarantino

Para ordenar la filmografía de Tarantino hemos valorado cuatro criterios: la solidez del guion, la originalidad de la puesta en escena, el impacto cultural y la capacidad de la película para resistir revisionados. No hemos contado el cine que viene de otros directores, aunque Tarantino ha escrito guiones para otros, como Amor a quemarropa o Asesinos natos. Hablamos solo de las diez películas que ha dirigido.

10. Death Proof (2007): la más floja de su filmografía

Death Proof nació como una mitad del proyecto Grindhouse, junto a Robert Rodríguez. Es un homenaje al cine de persecuciones y de serie B de los años setenta, con un Kurt Russell magnético como el Doble Riesgo Mike. La secuencia final de persecución, con Zoë Bell sobre el capó de un coche, es espectacular.

El problema es el ritmo. Sus largas conversaciones, que en otras películas son una virtud, aquí se alargan sin aportar tanto. Es una película divertida y con carácter, pero la más prescindible de su carrera.

9. Los odiosos ocho (2015): un western de cámara con luces y sombras

Rodada en 70 mm con formato Ultra Panavision, Los odiosos ocho es una de las películas más ambiciosas visualmente de Tarantino. Encierra a un grupo de personajes en una cabaña durante una tormenta de nieve y convierte la sospecha en una olla a presión. La banda sonora de Ennio Morricone le valió el Óscar.

Tiene un reparto formidable y escenas memorables, pero su duración y su tono tan cargado de crueldad la hacen menos accesible que otras. Es una obra que mejora con los años, aunque no está entre sus más equilibradas.

8. Jackie Brown (1997): la película más madura de Tarantino

Tras el huracán de Pulp Fiction, Tarantino sorprendió con una película más pausada, basada en una novela de Elmore Leonard. Jackie Brown rinde homenaje al cine blaxploitation y devolvió a primera línea a Pam Grier, que ofrece una de las mejores interpretaciones de toda su obra.

Es un thriller de personajes, con menos violencia y más corazón. Su único defecto es que, comparada con el resto de su filmografía, resulta más contenida. Aun así, muchos fans la reivindican como una de sus obras más infravaloradas.

7. Kill Bill: Volumen 2 (2004): la venganza se vuelve emocional

La segunda parte de la saga cambia el tono de la primera. Menos artes marciales, más western y más dramatismo. Aquí Tarantino profundiza en la relación entre La Novia y Bill, interpretado por un excelso David Carradine, y regala un monólogo final sobre Superman que ya forma parte de la historia del cine.

Es más reposada que la primera entrega, y eso la sitúa un escalón por debajo, pero es esencial para entender el conjunto de la historia.

6. Kill Bill: Volumen 1 (2003): puro espectáculo

Si el Volumen 2 es el alma, el Volumen 1 es la adrenalina. Tarantino mezcla el anime, el cine de samuráis, el spaghetti western y el kung-fu en una película que es un festival visual. La pelea final contra los Crazy 88 en la casa de las hojas azules es una de las secuencias de acción más icónicas del siglo XXI.

Uma Thurman construye un personaje inolvidable y la película demuestra hasta dónde llega la capacidad de Tarantino para transformar sus influencias en algo propio.

5. Django desencadenado (2012): un western con rabia y humor negro

Con Django desencadenado, Tarantino se metió de lleno en el western ambientado en la esclavitud estadounidense. Jamie Foxx, Christoph Waltz y un malvado Leonardo DiCaprio protagonizan una película valiente, polémica y muy entretenida. Waltz ganó su segundo Óscar con Tarantino, y el director se llevó el de mejor guion original.

Es una de sus películas más taquilleras y una prueba de que su estilo funciona incluso en terrenos muy delicados.

4. Reservoir Dogs (1992): el debut que cambió el cine independiente

Con un presupuesto reducido y casi toda la acción en un almacén, Reservoir Dogs presentó al mundo a un director con voz propia. El atraco que nunca vemos, los apodos por colores, la escena de la oreja y los diálogos afilados la convirtieron en una película de culto instantánea.

Más de treinta años después, sigue siendo un ejemplo perfecto de cómo se puede hacer cine potente con pocos recursos. Está tan arriba porque lo tiene todo: guion, reparto y personalidad desde el primer minuto.

3. Érase una vez en… Hollywood (2019): su carta de amor al cine

Quizá la película más personal de Tarantino. Leonardo DiCaprio y Brad Pitt dan vida a un actor en declive y su doble en el Los Ángeles de 1969, mientras la sombra del caso Manson se cierne sobre la historia. Pitt ganó el Óscar al mejor actor de reparto por su trabajo.

Es una película melancólica, nostálgica y llena de detalles para los amantes del cine clásico. Su final, tan tarantiniano como inesperado, reescribe la historia con una mezcla de ternura y violencia.

2. Malditos bastardos (2009): su guion más brillante

Una película de guerra que no se parece a ninguna otra. Malditos bastardos se divide en capítulos y alterna tensión, humor y una violencia desbordante. La escena inicial en la granja francesa, con Christoph Waltz como el coronel Hans Landa, es una clase magistral de suspense basada solo en el diálogo.

Waltz ganó el Óscar al mejor actor de reparto y la película consolidó a Tarantino como un director capaz de reinventar cualquier género. Es, para muchos, la mejor película de su etapa moderna.

1. Pulp Fiction (1994): la obra maestra de Tarantino

No hay sorpresa en el primer puesto, y eso es lo mejor que se puede decir de ella. Pulp Fiction ganó la Palma de Oro en Cannes y el Óscar al mejor guion original, y cambió el lenguaje del cine de los noventa. Su estructura no lineal, sus personajes inolvidables, como Vincent Vega y Jules Winnfield, y su banda sonora siguen siendo un modelo para generaciones de cineastas.

Cada escena, desde el baile en Jack Rabbit Slim’s hasta el maletín misterioso, forma parte de la cultura popular. Más de treinta años después, sigue siendo la película que mejor resume qué es el cine de Tarantino.

Conclusión: el legado del director de Pulp Fiction

Este ranking de películas de Quentin Tarantino demuestra que incluso las obras situadas al final de la lista tienen escenas, personajes o ideas que muchos directores querrían para sí. Tarantino no solo ha construido una filmografía corta e intensa, sino que ha influido en toda una generación de cineastas.

¿Estás de acuerdo con este orden? Seguramente tu lista sea distinta, y esa es la gracia de hablar de cine. Cuéntanos en los comentarios cuál es tu película favorita del director y cuál crees que está sobrevalorada.